martes, 8 de diciembre de 2015

La historia del artículo 18.4 de la Constitución.

"La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos."
Así reza uno de los artículos más importantes y más interesantes de la Constitución Española y que es sin duda mi favorito de todos ellos, por lo revolucionario que supone encontrar en 1978 una mención tan clara y tan útil para el Siglo XXI desde un punto de vista legal.

Este párrafo, tiene su antecedente directo tanto en las normas nacionales aprobadas en toda Europa, como en el artículo 35 de la Constitución Portuguesa que ya hablaba de la utilización de la informática, fundamentalmente en relación al tratamiento de datos personales.

Es interesante repasar los trabajos parlamentarios para ver como el lesgislador constitucional llegó a la conclusión de que la informática debía estar presente, en sentido negativo, en la Constitución.

Dado que los primeros trabajos constitucionales fueron reservados, sólo quedan las actas de la comisión, publicadas en 1984, pero no las intervenciones de los grupos, es difícil conocer posiciones más concretas o el punto exacto en el que se decidió introducir la informática.

En la sesión del 8 de septiembre de 1977 se habla del contenido del artículo 21 y de la conveniencia o no de incluir la informática como técnica, duda que se presentará en todo el trámite de aprobación de la Constitución.
Artículo 21 según las actas de la Ponencia Constitucional





Queda pendiente la redacción, indicando el representante del grupo Vasco-Catalán que aportaría una redacción en relación con este asunto, que finalmente llegó al primer borrador de texto constitucional, en enero de 1978 (pdf)
"4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos"
Como se ve no hay mucha diferencia con el texto finalmente aprobado, si bien durante el debate pasó por un cambio de numeración, llegando a integrarse en el artículo 17 en el informe de la ponencia de 17 de abril de 1978(pdf) y una leve variación sobre su redacción:
«La ley limitará el uso de la informática de manera que quede a salvo el respeto a la intimidad personal y familiar y al honor de los ciudadanos»


Lo que está claro es que siempre se concibió la informática en sentido negativo (la ley debía limitar su uso con el fin de obtener ciertas garantías de los derechos), como una herramienta que debía controlarse por su potencialidad lesiva, así se ve en las exposiciones de los miembros de la comisión, no siendo discutida su capacidad dañina, si bien sí se cuestionó la incorporación o no al texto constitucional.

UCD, por ejemplo, presentó una enmienda solicitando la eliminación del apartado. El Sr. Sancho Rof, indicaba que (pdf):
"Entiendo que la Constitución que estamos haciendo debe ser una Constitución duradera y se corre el peligro en este momento de que la informática se use en ella de forma desmesurada para aportación de datos, etc. Pero sucede que en el futuro puede haber otros medios; la informática es sólo un medio técnico y entiendo, con sinceridad, que la expresión del apartado 1 de «se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen es una garantía en la forma de actuación, en el uso de los medios y en la utilización de la técnica, asi que no entiendo por qué hay que hacer una mención expresa a la informática y no a otra serie de técnicas o medios que también pueden ir contra la intimidad personal y familiar y contra el honor de los ciudadanos. En ese sentido sinceramente creo que el apartado 4 sobra, pues realmente en base al apartado 1 las leyes de desarrollo de la Constitución establecerán la garantía del honor, de la intimidad personal y familiar y de la propia imagen tanto frente a la informática como a cualquier otro medio técnico o cualquier conducta individual y colectiva. Entiendo, por lo tanto, que este apartado 4 sobra, porque lo que hace simplemente es ampliar a un aspecto muy concreto de una técnica de este momento lo que dice el punto 1, por lo cual proponemos la supresión."
El Grupo Mixto, por su parte, pretendía extender la explicación (pdf) de la cuestión informática, proponiendo una redacción que dijese:
"la ley regulará el acopio, uso y difusión de los datos personales contenidos en los archivos o registros, susceptibles de acceso automático, con el objeto de garantizar las libertades públicas y el ordenamiento constitucional"
Será finalmente el Sr. Roca Junyent quien proponga la adición al artículo 18.4 de la  parte final "y el pleno ejercicio de sus derechos" según recoge el Diario de Sesiones (pdf):
"Por esto nos parece que cuando la Ponencia limita este uso a los daños que puedan producirse al honor, a la intimidad personal y familiar, se queda simplemente en una reflexión parcial de los problemas, porque lo realmente grave aparece cuando esta información que puede dañar al honor incide en el ejercicio de los derechos por parte de los ciudadanos, es decir, cuando un ciudadano, por ejemplo, deseando constituir una asociación o promocionar una reunión, o bien practicar una actividad económica, encuentra que, por razón de una información de la que él no es conocedor y respecto d e la cual no puede incluso ni pronunciarse en muchas ocasiones, se limita de tal manera el ejercicio de sus derechos que se ve colocado en una situación de inferioridad y desigualdad frente a los ciudadanos.

Por esta razón, expuesta muy brevemente para no cansar la atención de SS. SS., es por la que nosotros insistimos en nuestra enmienda, que fundamentalmente supone el incorporar entre los límites de la informática el de que se garantice el pleno ejercicio de los derechos por parte de los ciudadanos."
El Sr. Martin Toval, recordando el programa Safari (por el que el estado francés pretendía a mediados de los 70 la recopilación masiva de datos de los ciudadanos)
"Por todo ello, señor Presidente, mi Grupo votará favorablemente todo aquello que signifique incluir limitaciones de la informática y muy particularmente el texto propuesto en la enmienda de la Minoría Catalana"
Igual adhesión manifestó el Sr. Sole Tura:
"Creemos que el tema de la informática es fundamental, aunque hoy sólo se encuentre en los inicios. Por eso debemos dar una referencia explícita que no solo atienda a la defensa del honor, de la intimidad personal, que son fundamentales, sino también al pleno ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución. Se trata de establecer garantías de control de los controladores."
La preocupación que había sobre esta materia, a pesar de lo incipiente de la tecnología, era alta, como lo demuestran los artículos publicados en los periódicos como ABC (pdf) o El País.

Por su parte, en el Senado, el texto fue aceptado pero quiero destacar la intervención del Sr. Zarazaga Burillo, Senador por la Candidatura Aragonesa Independiente de Centro, y que pretendía añadir "y otros procedimientos o técnicas que puedan atentar contra los citados derechos" retomando la idea que UCD barajaba en el Congreso por el miedo a otras técnicas, no sólo informáticas que pudieran aparecer (pdf):

"En el espacio de tiempo que ha transcurrido hasta este debate, se ha constituido en esta misma Cámara una Comisión de investigación de las escuchas telefónicas en el Consejo General Vasco, y además, como señalan los medios de comunicación, ha estallado un pequeño «Watergate» alrededor de unos procedimientos que evidentemente entran en el contenido de este artículo, aunque como señalábamos en nuestro voto particular, desborda el entorno personal y familiar y penetra, naturalmente, en el ambiente social.
Para ser previsores, tenemos que situarnos en el futuro, porque vendrán, además de los «niños probeta» y el «niño clónico», que ya comentamos en el debate de la Comisión, otras escuchas telefónicas o vendrán otros procedimientos para poner en práctica, por ejemplo,la capacidad de transmisión de mensajes por ondas luminosas en lugar de hacerlo por ondas eléctricas o radioeléctricas, que son las que se usan actualmente, y que van a aumentar nada menos que mil veces la capacidad de los canales de comunicación. Además, vendrán otras muchas técnicas -no sólo la informática-, y resulta imprescindible prevenir y prepararnos para ellas adecuadamente y no quedarnos desplazados en la carrera, aun antes de haber salido de la meta. No es otra la misión y el fundamento de este voto particular, que mi propia convicción me arrastra a defender, ya que no me perdonaría a mí mismo el hacer pasar inadvertido este detalle, dándolo a conocer a Sus Señorías aquí y solicitando, si es posible, que lo haga suyo algún grupo parlamentario mayoritario para ver si lo puede sacar adelante. En el seno de la Comisión recordaba hace unas semanas a los asistentes a la misma la importancia de los modernos procedimientos y técnicas, que permiten, por ejemplo, hacer fotografías a través de las paredes,técnicas del uthrough walln, de la propaganda subliminal, que nos hace leer y sentir frases que no vemos, y así podríamos añadir otras muchas basadas en la utilización de prácticas diversas muy usadas hoy día, que, sin sentirlo, pueden trastocar la personalidad y la intimidad de los seres humanos: los sonidos que no se oyen, los silencios sensoriales que aniquilan la libertad, etc. Todo esto ocasionaría, como ya he dicho en alguna ocasión, una especie de película de ciencia ficción dentro de esta otra película consensual con final programado. Este pequeño guión que quizá algunos oyen pero no lo escuchan, y que, a lo más, puede contribuir a un ((divertimento)) al margen con- sensual, he preferido hacerlo con una secuencia final que no pertenece a este Senador ; he preferido,como cuando se comienza a caminar, apoyarme en las andaderas de criterios de autoridad y no acudir a una luz de flash momentánea sorprendiendo a los poco iniciados. Estas nuevas técnicas que he mencionado, son, en verdad, como llamadas de atención de que el futuro está ya aquí, mientras nos- otros nos seguimos moviendo en disquisiciones decimonónicas. El mundo y las personas están cambiando a ritmo inimaginables. He- mos de prepararnos para entender este mundo y proteger los derechos de los ciudadanos en los ambientes individuales, familiar y social. Hemos de asimilar y emprender nuevos derroteros legales, incluso desde ahora, al construir todos juntos este texto constitucional. Esta secuencia, que no es mía, la voy a situar en tres series distintas: primera, conociendo las innovaciones técnicas, que tenemos obligación de conocerlas. Segunda, preparando y regulando los objetivos, y, finalmente, no olvidando jamás que legislamos para la persona humana en esta biología integral que, a veces, se olvida por los políticos. Primera fase de la secuencia: ((conociendo las innovaciones técnicas)). No hace muchos meses, un profesor español daba una conferencia en esta capital con el título de «Ingeniería del cerebro». Sus frases respecto a lo que he llamado conocimiento de innovaciones, son las siguientes: «Nuestro grupo de investigación en el Centro Ramón y Cajal, de Madrid, ha desarrollado la tecnología de estimulación trastérmica del cerebro, lo que permitirá uno de los sueños de la Humanidad: la comunicación no sensorial de cerebro a cerebro; es decir, que un cerebro puede influir sobre otro sin la utilización de los sentidos. Esto hoy día es técnicamente posible». Fin de la primera parte de la cita. Segunda parte de la cita. ((Preparando y regulando los objetivos)); y se pregunta este profesor : «¿Cuáles son los objetivos?» Cuáles sonnuestros planes?»
En el minuto que me falta, Señorías, quiero afirmar lo que dice el profesor Rodríguez Delgado : «Para la utilización de la energía atómica, que sirve para construir o para destruir, tenemos que definir los objetivos de nuestra ingeniería cerebral. Estos objetivos requieren que puedan ser compartidos por todos los seres humanos sin distinción de raza, sexo, ideología y cultura. Hay que evitar la traición de la tecnología; hay que arbitrar nuevos sistemas de valores
». Tercera fase de la secuencia: «No olvidando jamás que legislamos para la persona humana en esta biología integral que a veces se olvida por los políticos». 
«Un ejemplo nos lo da la escuela de gobierno que existe en la Universidad de Harvard, cuyas enseñanzas serían muy útiles en España donde sufrimos la falta de preparación técnica en los mandos políticos». 
Si me lo permite, es una cita ajena y desearía que constase en el Diario de Sesiones. Dice así: «Se cree que para ser Alcalde o para gobernar no hace falta preparación especial. Esto es un grave error que en Norteamérica ya se está intentando evitar. Uno de los problemas que tiene España es su falta de cuadros de mando. Estos mandos necesitan no solamente una formación política, sino también una formación biológica dirigida, no al pasado, sino al futuro». Fin de la cita y fin del telón de mi película. No sé si de cortometraje, pero espero, quizás, que sea de «corto votaje». (Risas.) Muchas gracias."
Como podemos observar, realmente no hubo excesivo debate sobre la conveniencia de regular, limitar más bien, las posibilidades que ofrecía la tecnología (no sólo la informática) como medio de intromisión en los derechos fundamentales
Sorprende, si cabe, la conciencia de estos riesgos cuando, como decía, la informática no era una herramienta al alcance de cualquiera y sorprende, aún más, cuando hoy en día nuestros representantes se pelean por acceder a dispositivos que comparten toda su información con servidores no se sabe donde y con empresas que no se sabe qué hacen con ellos.
Es posible que, hoy en día, en que esos peligros que el legislador de 1978 veía son más reales, nuestros representantes hubiesen adoptado un texto diferente o, en el peor de los casos, ni eso.
La prueba evidente es que la Ley que la Constitución ordenó que se aprobase no existe como tal o está limitada al contenido de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos, en un claro déficit de cumplimiento de este querido, para mí, artículo 18.4 de la Constitución:
"La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos."

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